jueves, 24 de abril de 2008

Tú y yo

Son las 2 de la mañana
El olor de tu cuerpo invade todos mis sentidos
estás en mi presente
tus brazos a mi alrededor
los míos en tu espalda
el sabor de tu sexo
el sonido de tu risa
y mi alegría por oirla
el calor de tu boca
que se cierra sobre mi
que se abre con mis labios
los jadeos tuyos, míos
al estar dentro de ti
lenguas que se buscan
que se dicen "amor" sin hablar

verte dormida en mis brazos
y poder besarte
dormida
sin apenas sentir mis labios
que más suaves que nunca
te acunan con suspiros

martes, 22 de abril de 2008

Plan para una tarde de siesta

La tarde es soleada. Quizás un poco fría tras los cristales de mi oficina. Un ligero viento mueve las hojas de las copas de pocos árboles que apenas veo
Hoy es una de esas tardes en las que apetece decidir que el trabajo no importa mucho. Ya a la 1 un SMS: "comemos juntos?".
Los bares vacíos antes nos contemplan y la complicidad de un tabernero que acecha de reojo los primeros besos nos acompaña viendo cómo disfrutamos uno del otro
Luego una mesa, buena comida y vino. Caricias furtivas bajo el mantel y más besos para saborear tu boca, el mejor plato de todos
El juego de disfrutar de los sabores, de tu presencia, de alargar el tiempo sabiendo que el deseo de salir de allí corriendo es mayor a cada minuto
Salir abrazados, casi tropezándonos el uno con el otro en cada portal, perdiendo las manos entre las piernas, rozando los pezones bajo la ropa. Alcanzando cada curva con la punta de los dedos.
Seguir saboreando tu boca, ahora todavía más jugosa, y retarte en la mirada: besame más, acaríciame, tócame. Yo haré lo mismo y nada me importa quien haya alrededor
Llegar al límite del deseo y correr, correr, escalar las escaleras, arañarlo todo en el portal
Quiero sentir tu piel, tu cuerpo y tu calor. Ni un segundo más viendo tu ropa. Desnúdame
El deseo de excitarte, la excitación al oir tu voz, una especie de huracán en que peleamos por ser el que más placer le da al otro saboreando ahora sí cada trozo de tu cuerpo que mi boca es capaz de alcanzar, de morder, lamer, besar, acariciar, amar
Y luego una dulce calma tras la tempestad, una cama en la que caer anudados por brazos y piernas. Y entre tanto nudo penetrarte muy despacio arropados por el calor de las sábanas hasta quedar dormidos, unidos, besados, abrazados

A media tarde el sol se cuela por la cortina y nos descubre desnudos aún dormidos y de nuevo la calma, la lentitud, los besos, la mezcla del sueño y ese sol. Y volver a tu cuerpo.

Que la noche nos encuentre y la luna nos despierte

sábado, 19 de abril de 2008

Plan para un día de lluvia

El día está gris. Llueve suavemente. Hoy es un día para despertar acompañado y quedarse remoloneando entre las sábanas. Para buscar a tientas el cuerpo del otro. Para ir despertándose y excitándo a la pareja o viceversa. Para empezar el sexo sin distinguir si es sueño o realidad. Para hacerlo al principio casi sin darse cuenta, suavemente, e ir subiendo la intensidad a medida que el deseo y la conciencia aumenta. Para abrir los ojos sólo al oir como te ríes ya satisfecho. Y quedarnos abrazados, a gusto entre las sábanas, oyendo la lluvia. La satisfacción y el sonido monótono nos acunarían, y nos quedaríamos dormidos un poco más. Despertaríamos con sed y me levantaría para traerte un zumo de naranja, que beberías en la cama, sin intención de salir. Yo regresaría al calor de tu cuerpo y empezaríamos otra vez el juego de tocarnos, el juego de excitarnos, el juego de buscar y dar placer. Me penetrarías de nuevo, esta vez con más intensidad, sería todo muy rápido. Y otra vez los cuerpos pensarían estar satisfechos por un rato. Quizás hablaríamos de algo intrascendente antes de volver a quedarnos dormidos.

A mediodía nos entraría el hambre, y medio desnudos, vagaríamos por la casa buscando algo de picar, algo rápido, goloso, con lo que pudiéramos jugar: unas fresas, chocolate ... hacemos una fondue de fruta? Comeríamos con las manos, perdiendo las fronteras entre tu cuerpo y el mío. Entre tu boca y la mía. Entre el placer de la comida y el placer del sexo. Sería un polvo-comida largo, divertido, placentero. Terminaríamos de nuevo en la cama, somnolientos, dispuestos para soñar el uno con el otro.

A media tarde, despejados de la siesta, veríamos una película de video, entrelazados en el sofá, acariciándonos dulcemente porque nos resistiríamos a separar tu piel y mi piel. La película, la que fuera, tendría alguna escena de sexo y entonces las caricias subirían de ritmo. Las manos se moverían con intención, la respiración se nos aceleraría. Empezaríamos una exploración ansiosa, ajenos ya a las imágenes en la pantalla. Follaríamos en el sofá, en el suelo, de pie contra la pared, cabalgando yo encima o dándome la vuelta para sentirte tu peso sobre mi espalda. Y de nuevo, vuelta a la cama, a terminarlo, a sentirnos tan satisfechos y felices que hasta nos entraría cargo de conciencia por no haber aprovechado el día mejor. ¿Mejor? :-)

viernes, 18 de abril de 2008

Un saxo de cartón

Ayer el saxo sonaba
hoy pitaba
Ayer el sonido salía solo
y hoy lo tenía que empujar
Ayer me lo pasé bien
y hoy hay sido una pequeña tortura
Ayer el tiempo volaba
y hoy sólo me mantuvo dos horas la disciplina

Un paso para adelante
y otro para atrás
...aunque sé que el camino está siempre enfrente y no hay retroceso

Ayer estudié
hoy también
pero ayer hacía música
y hoy no

jueves, 17 de abril de 2008

Bolas japonesas (II) - contrastes

Hoy le he dado a una buena amiga su regalo de cumpleaños.

Con un mes de retraso, de acuerdo.
Pero después de habérselo prometido hace un año (más bien fue una amenaza ante la obsolescencia del equipamiento que ya tenía), habérmelo pedido ella hace tres o cuatro meses un domingo que estaba por Lavapiés con sus amigas y acabaron "viendo tiendas" y recordame ayer mismo mi mala cabeza, no tenía opción a seguir escaqueándome

Así que hice los deberes pendientes, me fui de tiendas y, con la influencia clara en las preferencias de la homenajeada de una famosa serie de televisión, elegí la última tecnología en la materia... Que no falte de na

El caso es que esta mañana, comentando la jugada y hablando de su arsenal particular salieron a relucir las "bolas chinas" que ya obran en su poder. Su opinión: que na, que es como quien oye llover, que vaya rollo eso de probarlas todos los días media hora para irse acostumbrando...

Mantuve la boca cerrada y los ojos abiertos como platos. La cara de sorpresa por el contraste con mi experiencia debía ser más que evidente

miércoles, 16 de abril de 2008

Calenturas y autoengaños

Hace un tiempo tenía yo una relación con un hombre casado. Un día le pregunté cuánto iba a durar lo nuestro. Me contestó, mientras me arrancaba la ropa, "hasta que se me pase la calentura que tengo por vos". Yo entonces estaba muy enamorada y creí que no lo decía en serio porque le suponía tan enamorado como yo. Luego me di cuenta de que ésa fue, probablemente, la vez que más cerca estuvo de ser sincero conmigo. Y sin embargo, también se equivocó, porque no sólo no se le pasó la calentura sino que se acabó enamorando, dejando a su mujer y proponiendóme matrimonio. ¡Qué paradoja! Yo me engañé pensando que me mentía y el se engañó pensando que me decía la verdad.

Y es que el cerebro no está para descubrir la verdad, sino para ayudarnos a sobrevivir. Y habiendo evolucionado de un entorno donde había que sobrevivir encontrando comida, abrigo, una pareja para reproducirse y no caer en las garras de los depredadores, es lógico que nuestro cerebro no sea muy hábil en los temas sentimentales, donde los instintos no ayudan demasiado. Así que los autoengaños están a la orden del día; las confusiones entre lo que queremos y lo que queremos querer nos crean dolores de cabeza; los malentendidos y las diferencias entre el amor, el cariño, el deseo, el miedo a la soledad, la rutina bien entendida, el compromiso ... son tan sutiles y tan difusas, que a veces somos incapaces de ver las fronteras. Y todo eso dentro de la cabeza de uno mismo. Ya no hablamos de las diferentes interpretaciones cuando hay dos. O más :-)

ps: sí, es verdad el post no va de sexo, aunque el sexo es uno de los grandes intoxicadores que nos autoengaña y nos hace creer que estamos enamorados ... ya volveremos a él

Caricias

La caricias sexo son
De un maestro de la escritura:

1
La caricia es un lenguaje
si tus caricias me hablan
no quisiera que se callen
2
La caricia no es la copia
de otra caricia lejana
es una nueva versión
casi siempre mejorada
3
Es la fiesta de la piel
la caricia mientras dura
y cuando se aleja deja
sin amparo la lujuria
4
Las caricias de los sueños
que son prodigio y encanto
adolecen de un defecto
no tienen tacto
5
Como aventura y enigma
la caricia empieza antes
de convertirse en caricia
6
Es claro que lo mejor
no es la caricia en sí misma
si no su continuación.

miércoles, 9 de abril de 2008

Bolas japonesas

Reivindico que el sexo es cultura. Y que como tal depende de las sociedades, los usos, las costumbres y hasta las modas. Y por supuesto de las localizaciones. Cada país tiene sus costumbres sexuales y sus juguetes eróticos.

Aunque en una época de globalización como la que vivimos, ¿quién no conoce las famosas bolas chinas? Al igual que muchos inventos de nombre toponímico, resulta que las bolas chinas no vienen de China, sino que vienen de Japón. Eran utilizadas por las geishas antes de tener relaciones sexuales con los guerreros; así las relaciones sexuales eran más rápidas, algo muy valorado por los guerreros que debían estar muy ocupados en esa época. Y las geishas encantadas, claro está. Donde estén unas buenas bolas chinas, que se quiten esos guerreros torpes y estresados, debían de pensar.

Hablando del estrés, resulta que también se recomienda el uso de estas bolas en estados de estrés. Además tienen un uso medicinal para fortalecer los músculos pélvicos y en alguna web del espacio incluso recomiendan usarlas mientras se anda, se suben o bajan escaleras, se cruzan las piernas ... en fin, llevarlas todo el día puestas porque "son muy cómodas"

Mi experiencia se limita al contexto puramente sexual. Y es verdad que son muy cómodas. Y las sensaciones que provocan son increíbles, altamente recomendables. Casi tanto como las sensaciones que me provoca la otra mitad del blog, pero éso no lo quiero recomendar ;-)

viernes, 4 de abril de 2008

1846

Nunca he estado en Dinant, ni conozco Valonia. El Atomium en el que he estado es muy distinto del original y al Manneken Pis no le he visto el chorrillo en directo

No parece un país muy divertido, al menos por los tópicos. Y seguramente porque no tenía nada mejor que hacer (Nadie se planifica unas vacaciones de desenfreno sexual a Bélgica, seamos serios) un tipo que nació allí, de esos con curiosidad e ingenio que hacen que el mundo avance, patentó en 1846 un instrumento musical nuevo

Sí, tan sólo tiene poco más de 150 años de vida. Intensa, eso sí. Porque sería imposible imaginar el mundo del jazz sin él

Es una suerte que don Adolphe naciera en Bélgica y no en España. Porque habría sido un poco feo andar a estas alturas un "lopezofon", por ejemplo :D

Aunque bien pensado, quién nos dice que Adolphe Sax no es un descendiente valenciano de aquellos barbudos españoles que conquistaban Europa en otros siglos. Ya se sabe lo que significa "Poner una pica en Flandes"

Apuntaré en las listas de "to do" le las dos mitades del blog ir a Dinant algún día a ver si allí, el espíritu del inventor y sus ancestros me inspiran sexualmente a base de prácticas saxuales. ¿O es al revés?

Sexo y saxo

Yo soy la otra mitad del blog

Y aunque mi habilidad para esquivar marrones en más que manifiesta me acabo de dar cuenta de un fallo

Mi rol en la parte del saxo es todo lo activo que las horas del día y mis labios me dejan
El rol del sexo es también todo lo activo las horas de la noche y los labios también me dejan

Conclusión: no me libro de escribir de los dos temas

En en sexo y en saxo la boca es fundamental. Esta tarde ya la empleé en hacer música. Ahora mismo preferiría que recorriera su cuerpo desnudo

Bienvenidos

Saxo y sexo

Éste quiere ser un blog de saxo y de sexo. De jazz y pasión. De música y cuerpos. De placeres al fin y al cabo.

Será un blog de dos temas. Y de dos personas. Y cómo mi rol en lo del saxo es puramente pasivo (me limito a escuchar) y mi rol en el sexo es tan activo como a mi pareja le haga sentir bien, creo que la mayor parte de mis posts serán de sexo.

Cómo éste. Porque si estoy aquí escribiendo éste post es porque me muero de ganas de estar en otro sitio, haciendo otras cosas, sientiendo otro tacto en las puntas de mis dedos, acariciendo algo más que las teclas de un ordenador, saboreando, gimiendo y disfrutando de otro cuerpo. De su cuerpo.

Bienvenidos.