jueves, 8 de mayo de 2008

Despedida y cierre

Hace unas semanas comenzábamos este blog como uno de tantos proyectos comunes que parecía que íbamos a tener y que al final ni siquiera han llegado a ser proyectos ...
Este blog pretendía ser divertido y un punto excitante. Y sobre todo era algo de los dos, algo compartido. Una pequeñez, pero también un símbolo. Por inercia sigo revisándolo de vez en cuando por si hay actualizaciones o comentarios ... aunque de sobra sé que ya ha perdido su sentido.
Así que ahora ha llegado el momento de cerrarlo. Le he dado vueltas sobre la conveniencia de borrar el contenido, o de quitar mis posts. Pero el pasado es pasado, ha existido, no lo podemos cambiar, no lo podemos borrar, no lo podemos negar. Y sobre todo, ¿qué sentido tiene eliminar los buenos recuerdos, si al fin y al cabo, (hipotecas aparte) son nuestra mejor posesión?
Que quede entonces en eso, en un buen recuerdo.
Fin.

jueves, 1 de mayo de 2008

Vibradores

Quizás el objeto erótico más conocido y por lo que parece, el más antiguo, aunque fuera en su versión no electrificada. Qué bonito nombre el de consolador, por cierto ...

Internet (como de costumbre) es una fuente inagotable de sabiduría sobre la historia de estos instrumentos. La versión más detallada y mejor escrita la he encontrado en una página porno de la que no pongo el enlace por la explicidad de sus contenidos ... Eso sí, copio el contenido a continuación. Y después de leerlo, echadle un vistazo a este link con interesantes fotos de las primeras versiones de estos instrumentos ...

(La otra mitad de este blog me mandó una vez un link mejor pero he sido incapaz de localizarlo)

La palabra dildo está descrita en el Diccionario Webster como "un objeto que hace de substituto del pene para la penetración vaginal". Su etimología es desconocida pero se le dió esta denominación en el siglo dieciséis. Algunos creen que se deriva de la palabra italiana "diletto" que significa complacer. Sin embargo, los dildos se usaban ya en la Antigua Grecia, cuando las mujeres solteras usaban el "olisbos", un substituto del pene hecho de madera y que lubricaban con abundante aceite de oliva. Los asiáticos también utilizaban juguetes sexuales por lo menos desde hacía 1000 años. En el Oriente Medio antiguo usaron dildos fabricados con boñiga seca de camello recubierta de una resina resistente. Según esto el dildo tiene entonces una historia muy antigua y ha sido usado para la misma función básica desde tiempos muy lejanos.
Algunas referencias sobre la historia del dildo la encontramos cuando su imagen aparece como elemento decorativo o escultórico en las referencias a las celebraciones de las fiestas de la fertilidad o de la cosecha. Las imágenes de la vagina, del pene y del huevo han sido elecciones obvias de la humanidad cuando celebraban los rituales de la fertilidad. En 1955, arqueólogos descubrieron en Córcega monumentos fálicos de dos y tres metros de alto, pertenecientes a la Edad del Bronce (aprox. 4000 AC).
El dildo moderno es el vibrador. Sin embargo este no aparece sino hasta después que el uso de la electricidad se extendió a finales del siglo diecinueve. Curiosamente, su aparición original fue como instrumento médico, el cual se usó por casi 30 años.
Los vibradores se usaron ampliamente en el mundo médico en la década de 1890, cuando hubo una "epidemia" de histeria entre las mujeres occidentales. Los síntomas de esta enfermedad, que en el pasado los médicos griegos describieron como el "útero ardiente", fueron múltiples, hasta el punto que cualquier forma de comportamiento extraño en las mujeres se consideraba histeria. La ansiedad, irritabilidad, fantasías sexuales o una "excesiva lubricación vaginal" se consideraban los primeros síntomas de la enfermedad. Se consideraba que el origen de la histeria era simplemente el resultado de la frustración sexual femenina.
Durante el siglo diecinueve a las mujeres que sufrían de histeria los médicos les masajeaban el clítoris hasta producirles un "paroxismo histérico", que hoy simplemente denominamos orgasmo. Esta había sido la práctica generalmente aceptada por más de mil años. Pero en la década de 1880, esta práctica médica se volvió en muchos casos tediosa y el médico británico Joseph Mortimer Granville patentó un aparato electromecánico de forma fálica como instrumento terapéutico para efectuar el "masaje pélvico" en forma más fácil, rápida y limpia.
Naturalmente que el masaje pélvico no curaba la histeria, y las pacientes tenían que recibir tratamiento médico periódico. No había que hacer mucho esfuerzo para pensar que en la época Victoriana las mujeres iban donde los médicos a obtener el placer que no recibían en sus casas y que esta práctica se consideraba socialmente aceptable. Este comportamiento se explicaba por la aceptación del "modelo androcéntrico de la sexualidad", que consideraba que el sexo era exclusivamente para la penetración y eyaculación masculina. Puesto que el uso del vibrador era sobre el clítoris y externo a la vagina, se concluía que no había contacto sexual y que el procedimiento era puramente médico. Ciertamente, causaba más controversia que el uso del vibrador, la introducción del especulo y muchos años después el uso del tampón.
En un libro de 1883 titulado "Salud para Mujeres", su autor recomendaba los nuevos vibradores para tratar la "hiperemia pélvica," o congestión de los genitales. Los vibradores eran operados con corriente eléctrica, baterías, pedal, turbina de agua, aire a presión o motor a gas y parecían más un equipo pesado de ingeniería. Tenían velocidades que iban desde 1000 a 7000 pulsaciones por minuto y su precio, en 1904, variaba entre quince y doscientos dólares según el modelo. Algunos de los primeros modelos fueron escandalosamente caros, como fue el modelo "Chattanooga" que se vendía por doscientos dólares al final del siglo diecinueve. Sin embargo, en 1905 los vibradores ya eran más pequeños y económicos e incluían varios aditamentos para otros usos domésticos como la batidora.
De hecho, el vibrador fue el quinto artículo para el hogar en ser electrificado, después de la máquina de coser, el ventilador, la cafetera y la tostadora y precedió en no menos de diez años a la aspiradora y a la planchadora de ropa, pues sus fabricantes seguramente se ajustaron a las prioridades de los consumidores de su época.
En la mitad del siglo veinte, los dildos y vibradores comenzaron a aparecer publicitados en las revistas y catálogos femeninos como "instrumento para la tensión y la ansiedad femenina". La cadena de almacenes Sears Roebuck, describió en sus catálogos de venta por correo a estos juguetes como "una ayuda que toda mujer sabrá apreciar". Su uso se estimuló como una forma de mantener a las mujeres relajadas y contentas.
El reinado del vibrador como instrumento de los consultorios médicos terminó en 1920, cuando empezaron a aparecer en películas pornográficas y perdieron su respetabilidad como electrodoméstico. De otra parte, la medicina había avanzado y se tenía un conocimiento más profundo sobre la sexualidad femenina. La propaganda sobre el uso de vibradores desapareció de las revistas y catálogos.
Entre los años 20 y los 60 hay muy pocas menciones sobre los vibradores. En 1949 se recomendaba el uso del vibrador en un manual de sexo titulado "El Goce Amoroso en el Matrimonio" y en textos similares aparecidos en 1959 y 1960. Los investigadores Masters y Johnson usaron los vibradores en su investigación sobre la sexualidad en los años 60. Por la misma época los vibradores en forma de pene se vendían en tiendas de sexo y en catálogos de venta por correo, conservando su reputación sórdida.
La feminista y terapista sexual Betty Dodson, dice haber sido la primera feminista en recomendar a las mujeres el uso del vibrador para auto producir orgasmos mediante la estimulación del clítoris. Dodson ha dictado con éxito talleres sobre la masturbación femenina con vibradores durante más de 25 años.
Hoy los vibradores eléctricos se venden en las tiendas de electrodomésticos como "masajeadores corporales" y no hacen referencia a sus usos sexuales. Pero al mismo tiempo han aparecido innovaciones en el diseño de los vibradores. Cándida Royalle, una conocida actriz porno lanzó al Mercado el vibrador "Natural Contours" que tiene forma curva para adaptarse a la forma de la vulva. Los japoneses desarrollaron un vibrador rotativo que se volvió muy popular entre los juguetes sexuales. Un desarrollo reciente es el vibrador "Fukuoku 9000", un pequeño vibrador que se ajusta en el dedo y operado con baterías, muy apreciado en las artes amatorias. Otro vibrador reciente en el mercado es el "Eroscillator" y que en vez de vibrar hacia arriba y hacia abajo, oscila hacia los lados y trae un aditamento para ajustar al clítoris.

jueves, 24 de abril de 2008

Tú y yo

Son las 2 de la mañana
El olor de tu cuerpo invade todos mis sentidos
estás en mi presente
tus brazos a mi alrededor
los míos en tu espalda
el sabor de tu sexo
el sonido de tu risa
y mi alegría por oirla
el calor de tu boca
que se cierra sobre mi
que se abre con mis labios
los jadeos tuyos, míos
al estar dentro de ti
lenguas que se buscan
que se dicen "amor" sin hablar

verte dormida en mis brazos
y poder besarte
dormida
sin apenas sentir mis labios
que más suaves que nunca
te acunan con suspiros

martes, 22 de abril de 2008

Plan para una tarde de siesta

La tarde es soleada. Quizás un poco fría tras los cristales de mi oficina. Un ligero viento mueve las hojas de las copas de pocos árboles que apenas veo
Hoy es una de esas tardes en las que apetece decidir que el trabajo no importa mucho. Ya a la 1 un SMS: "comemos juntos?".
Los bares vacíos antes nos contemplan y la complicidad de un tabernero que acecha de reojo los primeros besos nos acompaña viendo cómo disfrutamos uno del otro
Luego una mesa, buena comida y vino. Caricias furtivas bajo el mantel y más besos para saborear tu boca, el mejor plato de todos
El juego de disfrutar de los sabores, de tu presencia, de alargar el tiempo sabiendo que el deseo de salir de allí corriendo es mayor a cada minuto
Salir abrazados, casi tropezándonos el uno con el otro en cada portal, perdiendo las manos entre las piernas, rozando los pezones bajo la ropa. Alcanzando cada curva con la punta de los dedos.
Seguir saboreando tu boca, ahora todavía más jugosa, y retarte en la mirada: besame más, acaríciame, tócame. Yo haré lo mismo y nada me importa quien haya alrededor
Llegar al límite del deseo y correr, correr, escalar las escaleras, arañarlo todo en el portal
Quiero sentir tu piel, tu cuerpo y tu calor. Ni un segundo más viendo tu ropa. Desnúdame
El deseo de excitarte, la excitación al oir tu voz, una especie de huracán en que peleamos por ser el que más placer le da al otro saboreando ahora sí cada trozo de tu cuerpo que mi boca es capaz de alcanzar, de morder, lamer, besar, acariciar, amar
Y luego una dulce calma tras la tempestad, una cama en la que caer anudados por brazos y piernas. Y entre tanto nudo penetrarte muy despacio arropados por el calor de las sábanas hasta quedar dormidos, unidos, besados, abrazados

A media tarde el sol se cuela por la cortina y nos descubre desnudos aún dormidos y de nuevo la calma, la lentitud, los besos, la mezcla del sueño y ese sol. Y volver a tu cuerpo.

Que la noche nos encuentre y la luna nos despierte

sábado, 19 de abril de 2008

Plan para un día de lluvia

El día está gris. Llueve suavemente. Hoy es un día para despertar acompañado y quedarse remoloneando entre las sábanas. Para buscar a tientas el cuerpo del otro. Para ir despertándose y excitándo a la pareja o viceversa. Para empezar el sexo sin distinguir si es sueño o realidad. Para hacerlo al principio casi sin darse cuenta, suavemente, e ir subiendo la intensidad a medida que el deseo y la conciencia aumenta. Para abrir los ojos sólo al oir como te ríes ya satisfecho. Y quedarnos abrazados, a gusto entre las sábanas, oyendo la lluvia. La satisfacción y el sonido monótono nos acunarían, y nos quedaríamos dormidos un poco más. Despertaríamos con sed y me levantaría para traerte un zumo de naranja, que beberías en la cama, sin intención de salir. Yo regresaría al calor de tu cuerpo y empezaríamos otra vez el juego de tocarnos, el juego de excitarnos, el juego de buscar y dar placer. Me penetrarías de nuevo, esta vez con más intensidad, sería todo muy rápido. Y otra vez los cuerpos pensarían estar satisfechos por un rato. Quizás hablaríamos de algo intrascendente antes de volver a quedarnos dormidos.

A mediodía nos entraría el hambre, y medio desnudos, vagaríamos por la casa buscando algo de picar, algo rápido, goloso, con lo que pudiéramos jugar: unas fresas, chocolate ... hacemos una fondue de fruta? Comeríamos con las manos, perdiendo las fronteras entre tu cuerpo y el mío. Entre tu boca y la mía. Entre el placer de la comida y el placer del sexo. Sería un polvo-comida largo, divertido, placentero. Terminaríamos de nuevo en la cama, somnolientos, dispuestos para soñar el uno con el otro.

A media tarde, despejados de la siesta, veríamos una película de video, entrelazados en el sofá, acariciándonos dulcemente porque nos resistiríamos a separar tu piel y mi piel. La película, la que fuera, tendría alguna escena de sexo y entonces las caricias subirían de ritmo. Las manos se moverían con intención, la respiración se nos aceleraría. Empezaríamos una exploración ansiosa, ajenos ya a las imágenes en la pantalla. Follaríamos en el sofá, en el suelo, de pie contra la pared, cabalgando yo encima o dándome la vuelta para sentirte tu peso sobre mi espalda. Y de nuevo, vuelta a la cama, a terminarlo, a sentirnos tan satisfechos y felices que hasta nos entraría cargo de conciencia por no haber aprovechado el día mejor. ¿Mejor? :-)

viernes, 18 de abril de 2008

Un saxo de cartón

Ayer el saxo sonaba
hoy pitaba
Ayer el sonido salía solo
y hoy lo tenía que empujar
Ayer me lo pasé bien
y hoy hay sido una pequeña tortura
Ayer el tiempo volaba
y hoy sólo me mantuvo dos horas la disciplina

Un paso para adelante
y otro para atrás
...aunque sé que el camino está siempre enfrente y no hay retroceso

Ayer estudié
hoy también
pero ayer hacía música
y hoy no

jueves, 17 de abril de 2008

Bolas japonesas (II) - contrastes

Hoy le he dado a una buena amiga su regalo de cumpleaños.

Con un mes de retraso, de acuerdo.
Pero después de habérselo prometido hace un año (más bien fue una amenaza ante la obsolescencia del equipamiento que ya tenía), habérmelo pedido ella hace tres o cuatro meses un domingo que estaba por Lavapiés con sus amigas y acabaron "viendo tiendas" y recordame ayer mismo mi mala cabeza, no tenía opción a seguir escaqueándome

Así que hice los deberes pendientes, me fui de tiendas y, con la influencia clara en las preferencias de la homenajeada de una famosa serie de televisión, elegí la última tecnología en la materia... Que no falte de na

El caso es que esta mañana, comentando la jugada y hablando de su arsenal particular salieron a relucir las "bolas chinas" que ya obran en su poder. Su opinión: que na, que es como quien oye llover, que vaya rollo eso de probarlas todos los días media hora para irse acostumbrando...

Mantuve la boca cerrada y los ojos abiertos como platos. La cara de sorpresa por el contraste con mi experiencia debía ser más que evidente